Todo este movimiento -ahora internacional- de Acampadas, surgió a partir de la manifestación del 15 de Mayo, una manifestación convocada por una plataforma llamada “Democracia Real Ya”.
En principio, no fue una convocatoria para dar una salida a la crisis por la izquierda, como a muchos, entre los que me incluyo, nos gustaría. Pero no fue eso.
Era una manifestación en la que denunciamos que los poderes públicos escuchan al banquero, y no al ciudadano, en la que exigimos que nos dejaran de robar, y de mentir, y en la que criticamos la injusticia de que el voto del soriano y del madrileño no tenga el mismo valor.
Esta muy bien hacer propuestas políticas, y debatir posibles salidas a la crisis, a mí me encantaría hacerlo, ya que tengo algunas ideas -considero que buenas- que todavía no he escuchado en ningún medio. Pero, sin embargo, incialmente, esto no iba de eso.
Si queremos hacer eso, genial, pero debemos pensar que las propuestas que se están escuchando, por ejemplo desde Sol, representan el pensar de una minoría de la población española, por lo tanto, un movimiento de esas características nace muerto, ya que va a perder la atención mediática en cuanto otro jugador del Barça se lie con otra cantante.
Hoy tenemos dos opciones, podemos debatir cómo conseguir una democracia verdadera, y estar en la calle echando un pulso a los dos grandes partidos nacionales, principales beneficiarios de este sistema electoral, o podemos empezar a debatir si deberíamos cerrar las centrales nucleares, o no.
Si hacemos lo primero, la gente que no se deje influenciar, ya sean de derechas o de izquierdas, nos apoyará, si nos ponemos a hacer lo segundo, nadie nos votará, ya que no seremos un partido, y el gobierno no nos escuchará, ya que nuestras propuestas no serán el sentir de gran parte de la población española.
Y por último, acabar con una reflexión “sesgada”: dejemos que en las próximas elecciones del 2012 los españoles elijan libremente si quieren o no nucleares, si quieren o no dación de pago en la hipoteca, o si quieren seguir teniendo recortes sociales o no. Dejemos que sea el pueblo el que decida su rumbo, solo que con la diferencia de que en estas próximas elecciones, todas las formaciones, y todas las ideas, tengan las mismas oportunidades.
Un saludo, y muchas gracias.
Álvaro
P.S. Si te gusta la idea, participa en el debate de Twitter creado en torno al hastag #consensodeminimos
